domingo, 16 de mayo de 2010

Lobos




Algo pasaba por su cabeza, eso de ver sangre a diestro y siniestro no era de lo más normal. Fue a un Psicólogo alarmado por la situación, pero que va, no encontraba respuestas. Imaginaba a cada instante lo que la televisión le ofrecía en los informativos. Un día eran los iraquíes cercenando la cabeza de un periodista ingles, otro día era un palestino inmolándose, otro día era un atentado de Eta en Madrid, en fin, el solo veía sangre, las noticias a penas si se paraba a escucharlas. Lo más raro de todo es que adoraba estas imágenes que inundaban su cabeza, a veces creía estar mal, pero se sentía tan bien cuando el cerebro no veía nada más que el color rojo, que incluso a veces se planteaba eso de ir al doctor a que lo explorara.
Era alto, moreno, corpulento, blanco como las primeras nieves que caen en el mes de noviembre, inteligente, amigo de sus amigos y dulce…., era tan dulce como un amanecer ceñido a la mujer que se ama, dulce como el despertar con el aliento en tu nariz de la persona con la que pasarías el resto de tu vida. Los amigos cariñosamente lo llamaban “Cuchillo”, aunque a él le gustaba más su nombre que era Israel. Dicho sobrenombre, se lo gano muy a pulso, pues le encantaban los cuchillos, las navajas, las espadas de todas clases y en fin todo lo que cortara y fuera punzante. No era mal tipo o al menos eso demostraba a sus amigos, si tenía que hacer algún favor lo hacía aunque el perdiera y no obtuviera nada a cambio, aunque su realidad fuera otra y no esa. Calló desde un primer instante porque tenía secretos incontables al resto de los mortales que solo el sabia. Muchas mañanas amanecía en su cama con las manos manchadas de sangre, el no entendía el porqué ni el cómo despertaba en su cama así, aunque tenía sus sospechas. El tatarabuelo, según comentaban en la familia de Cuchillo, supuestamente había sido un licántropo, pero ningún miembro de la familia jamás lo pudo comprobar. Dicen que en las noches de luna llena simplemente desaparecia, pero este no era el caso de Cuchillo, pues el aparecía en su cama y no recordaba haber salido por la noche. Cuchillo vivía en pareja con una chica algo mayor que él, la chica se llamaba Eva y era tan dulce como Cuchillo o quizás más. Eva era bajita y delgada, pero tenía unos ojos tan hermosos y una sonrisa tan bella, que esto la hacía más bella aun de lo que era aparentemente. Cuchillo le ocultaba lo de sus manchadas manos, aunque estaba pensando en decírselo pero no encontraba el momento, como es normal Cuchillo no quería asustar a su pareja, pues se llevaban bien y temía perderla. Una mañana por casualidad mientras desayunaban y escuchaban las noticias de la televisión local, Cuchillo palideció al escuchar una última hora del informativo. Dos mujeres habían aparecido degolladas en un descampado cercano a la casa que compartía con Eva, los cuerpos presentaban magulladuras, ambas mujeres estaban desnudas tumbadas en el suelo sobre un charco de sangre. La policía barajaba varias hipótesis, la primera y en la que más se volcaba la investigación era que según la propia policía pensaba que se podía tratar de un animal peligroso en cautiverio, algo así como un perro, la segunda hipótesis en la que se creía era que quizás fuera un asesino serial, por que en otras ciudades cercanas a esta llevaban meses apareciendo chicas asesinadas pero no con estas magulladuras. Casi que estaban en lo cierto, sólo faltaba juntar las dos hipótesis y tirar un poco del hilo. Cuchillo cuando escucho tan lamentable suceso lo primero que le vino a la memoria fue la historia del tatarabuelo y sin más se dispuso a hablar con Eva. Le comento la historia y también la dijo que él creía que podía estar involucrado de alguna manera en los asesinatos. Eva no salía de su asombro y se dirigió al de la siguiente manera……
_No puede ser cariño tu eres tan dulce, tan ajeno a estas cosas. No se……me cuesta creerlo ¿comprendes? La cara de Eva era seria, Cuchillo nunca se la fuera imaginado así.
_ ¿Y si en realidad fueras tu Cuchillo, cómo te explicas los asesinatos de las otras chicas que no tenían magulladuras? a lo que él respondió tímidamente.
_No se Eva, no sé, lo único que te puedo decir es lo que tú sabes desde hace algún tiempo, estoy observando las imágenes de las chicas asesinadas y no se……me da morbo el verlas ay tiradas sobre un charco de sangre.
_Si pero no es el caso, cómo tu hay muchísima gente que alucina con estas cosas pero una cosa es alucinar y otra cosa muy diferente es actuar de la manera que lo ha hecho ese asesino, creo que lo más lógico sería buscar ayuda profesional repuso Eva.
_Si, supongo que si mi amor, debería buscar ayuda_ comento triste Cuchillo.
_Buscaremos Cuchillo, ¿sabes?, creo que tu caso sería bueno que lo revisara un parapsicólogo o algo asi, ¿estas de acuerdo?
_Si, como no, todo sea por ti mi amor, pero……. tengo miedo.
Ambos dejaron la conversación y se pusieron a buscar en internet ayuda, la encontraron, tuvieron que viajar hacia Escocia para entrevistarse con uno de los mejores parapsicólogos del mundo, llegaron un día antes de la cita, se alojaron en un pequeño hotel rural y descansaron hasta la mañana siguiente. La mañana amaneció lluviosa y gris, las hojas que caían de los arboles se arremolinaban antes de caer al suelo, el cielo tenía un color plomizo y parecía querer reventar en una última tormenta, en fin, parecía el día perfecto para degustar una buena novela de intriga junto a una buena chimenea.
Cuchillo y Eva desayunaron tranquilos en la cafetería del hotel, fumaron un par de cigarrillos antes de abrigarse para salir a la calle, pagaron la cuenta de los cafés y las tostadas y pidieron en recepción un taxi. El taxista no tardo en llegar, le indicaron la dirección del parapsicólogo y se pusieron en camino. Era un hombre bajito, regordete y muy simpatico.Les pregunto el porqué de su visita a Escocia y ellos le respondieron que se trataba de un viaje de placer para no levantar sospechas de lo que estaba sucediendo en España. Llegaron una hora después a la cita, Cuchillo parecía estar algo nervioso, cogió de la mano a Eva y le dijo……
_Quiero que sepas que pase lo que pase Eva siempre te querre_Eva sonrió y le respondió….
_Tranquilo cariño veras como no es nada.
El taxista los dejos en la plaza de la aldea donde vivía el parapsicólogo y pronto comenzaron a preguntar por el experto a los aldeanos, nadie parecía saber de él, hasta pensaron que quizás había sido una broma de mal gusto citarlos en aquella aldea, puesto que no coincidía ni la dirección de su casa y nadie parecía conocerlo.
Se hizo de noche pronto y pidieron desde una cabina otro taxi para regresar al hotel, estaban totalmente decepcionados pues la búsqueda no había dado resultados en todo el día.
El taxi llego un cuarto de hora después de pedirlo, los dos se subieron al taxi e hicieron una pregunta al taxista, en este caso Eva fue la que se dirigió al hombre.
_Perdone, ¿conoce usted por casualidad a Alexander Gordon el parapsicólogo? comentó ya resignada Eva al hombre a lo cual este le contesto con una sonrisa….
_Eureka, soy yo señora, ¿Qué les parece si hablamos sobre el caso que nos atañe en mi casa?
Tanto Cuchillo como Eva quedaron totalmente sorprendidos y solo pudieron contestar con un sí rotundo. El parapsicólogo era un hombre bajito, de avanzada edad, usaba gafas y tenía una sonrisa un tanto especial que delataba su profesión.
Alexander tomo una pista de tierra con el taxi después de unos 10 km recorridos y se adentro de lleno en un bosque, era muy de noche ya y la pareja un tanto asustada por la situación no abrió la boca en todo el camino.
Los tres se bajaron del coche tras media hora de recorrido por el frondoso bosque, Cuchillo extiro las piernas cuando bajo del coche en señal de cansancio y Eva rio entre dientes por lo gracioso de la situación, Alexander se dirigió otra vez a ellos con mucha cortesía.
_Bueno, ya hemos llegado señores, bien venidos sean a mi hogar.
La casa de Alexander era hermosa, aunque un tanto tétrica y misteriosa y encima estaba al lado de un lago, era parecida a la famosa casa de Aleister Crowley en el lago Ness.Cojidos de la mano la pareja entro en la casa conducidos por Alexander hacia su interior, este les ofreció una cena y agrego lo siguiente.
_Bueno señores pónganse comodos, como si estuvieran en su casa, cenaremos y después me contaran con todo lujo de detalles todo lo sucedido.
Mientras un mayordomo terminaba la cena, Alexander trajo unos leños de la calle para encender el fuego de la chimenea que había ubicada en el salón. Cuchillo y Eva se encendieron un cigarrillo y esperaron impacientes a que llegara la cena.
Los tres hablaron amigablemente durante toda la cena, se supone que así romperían el hielo para detrás contar con todo lujo de detalles el caso que los había traído hasta Escocia.
Una vez terminada la cena fueron hacia un pequeño salón para fumadores que había colindante al comedor y allí empezaron a hablar después del cigarrillo. Cuchillo le expuso toda la historia al parapsicólogo, quedando este totalmente extrañado por lo raro de la situación, Alexander despertó de su letargo extrañado y pregunto a Cuchillo.
_¿Seguro que usted no ha notado nada en las noches de luna?Se me hace extrañísimo que al menos usted no haya despertado nunca y note la transformación ,porque en estos casos según tengo entendido la transformación suele ser muy dolorosa y usted tan solo dice que amanece con las manos manchadas de sangre.
Cuchillo quedo callado unos segundos mientras preparaba la respuesta.
_No he notado nada se lo juro, tan solo amanezco así.
_Bueno, es muy tarde ya, mañana seguiremos la charla, ahora tengo que ordenar unos informes y pensar sobre la cuestión que se nos presenta, siéntense como en su propia casa, hasta mañana que pasen feliz noche._ El parapsicólogo se marcho sin más explicaciones.
_Hasta mañana señor. Repuso Eva sin más.
A la mañana siguiente Cuchillo despertó antes que Eva y bajo a la cocina que se ubicaba en el primer piso de la casa, allí encontró a Alexander que amablemente le ofreció café y le pregunto….
_ ¿Ha dormido usted bien? A lo que Cuchillo le contesto con una sonrisa.
_Sí señor, he dormido muy bien.
_ ¿Sabe? tenía ganas de hablar con usted en privado, aprovechemos la circunstancia de que su esposa duerme y hablemos del caso a solas.
_Si, por qué no _Contestó Cuchillo un tanto malhumorado.
_Mire usted señor, he estado pensando en el caso y es más complicado de lo que suponemos, a mi entender, aunque en su familia según usted tengan antepasados licántropos no comprobados, usted esté tranquilo que yo deduzco que usted no es ningún hombre lobo.
_ ¿Entonces qué pasa?_ Contestó un tanto aturdido Cuchillo.
_Mire, hagamos lo que le voy a proponer, pero su mujer no debe enterarse de nada pues se iría al garete parte de mi imbestigacion, si usted acepta lo que le estoy proponiendo quizás encontremos el hilo por donde tirar ¿comprende?, piénselo y esta madrugada cuando su mujer duerma quedamos abajo en el salón, hoy no estaré en todo el día pues tengo que viajar a Edimburgo a resolver algunas cosas, por lo tanto no levantaremos sospechas.
_Me parece bien, haga lo que usted crea pertinente, estoy en sus manos.
_No se arrepentirá estoy seguro, ahora me voy que pasen buen día.
_Hasta luego, nos vemos _Contesto Cuchillo.
Eva despertó y bajo hacia la cocina, allí se encontró con su esposo, lo abrazo, le dio un beso en los labios y le pregunto por el parapsicólogo. Cuchillo le conto que iba a Edimburgo y no volvería hasta bien entrada la noche. Eva parecía indignada y dijo a Cuchillo que cuanto tiempo se iban a hospedar en la casa hasta que el parapsicólogo quisiera hablar. Cuchillo le contesto un tanto indignado que el también estaba harto de la situación y que quería volver a casa contra antes mejor.
El día paso sin demasiadas sorpresas, el matrimonio salió a dar una vuelta por el bosque a conocer un poco más del entorno de la casa y de paso distraerse.Recien entrada la noche se fueron a la cama para estar más frescos para el día siguiente, pues se suponía que iba a ser largo. Alexander volvió bien entrada la madrugada, Cuchillo escucho el coche llegar y salió de la cama con dirección al comedor para reencontrarse con el parapsicólogo. Al bajar las escaleras se encontró con el parapsicólogo junto a la chimenea leyendo lo que parecían ser unos informes, estaba totalmente enfrascado en la lectura que contenían los papeles, incluso no se dio cuenta de la presencia de Cuchillo hasta que este no le dio las buenas noches y sorprendido le contesto.
_ ¿A?, es usted, lo estaba esperando, siéntese por favor tengo grandes novedades.
Cuchillo le contesto con una pregunta casi al instante.
_ ¿Novedades?, cuales dígamelas por favor.
_Mire, no se alerte por favor tome asiento y abra bien sus oídos.
Cuchillo se sentó rápidamente y se dispuso a escuchar todo lo que le iba a aclarar el parapsicólogo.
_Bien, mire usted, he estado indagando en unos archivos secretos de una sociedad secreta a la que pertenezco, dicha sociedad se dedica a seguir supuestos licántropos por todo el mundo y Eureka, su tatarabuelo efectivamente fue un licántropo, hay varias fotos que lo demuestran, en cuanto a usted, le aseguro que no heredo para nada esa parte de su abuelo, o sea que usted no es un licántropo y jamás lo será.
_Entonces, ¿cómo se explica lo de la sangre en mis manos? Dijo Cuchillo.
_Es fácil y complicado a la vez contarlo, pero se lo explicare de un modo rápido para que lo entienda. ¿Usted sabia de la historia de la familia de su mujer?
_No_ Repuso Cuchillo un tanto asustado.
_Pues bien, la familia de su mujer arrastra una especie de maldición desde hace varios siglos y en venganza de madre a hijos ha ido eliminando a todos los miembros de su familia sin dejar rastro, usted parece ser el objetivo prioritario a eliminar de su mujer.
_ Es imposible y descabellado Eva me ama, además ¿cómo explica lo de la sangre en mis manos y toda esta historia de hombres lobo?_ alcanzo a contestar Cuchillo.
_Es más fácil de lo que usted cree, miré, los verdaderos licántropos son la familia de su mujer, su abuelo alcanzo el estatus de hombre lobo, porque nació de la unión de la abuela de este con un barón de la familia de su esposa. La leyenda de la familia de su mujer como he leído, son licántropos de sangre pura y aborrecen haber mezclado su sangre con la de su familia, ¿me explico?.
_Si ahora lo entiendo un poco más, ¿pero que he de hacer?, yo la quiero con todo mi corazón_ Cuchillo aunque entendía un poco la historia parecía estar confundido.
_Eso se lo dejo a usted, pero le doy un consejo, si usted no acaba con ella, ella acabara con usted, ¿Cómo se explica la sangre en sus manos las noches de luna?, cuando volvía las manchaba las de usted con las de ella, no quiere su muerte porque es algo mas compasiva que sus antecesores, pero quiere que usted se pudra en la cárcel, de eso estoy seguro.
Mientras seguían hablando tranquilamente, Eva seguía la conversación escondida arriba al final de las escaleras, era luna llena si no actuaba con rapidez todos sus planes se vendrían al traste, eran solo ellos tres y el mayordomo en la casa en mitad del bosque, ella no regresaría jamás a España, pero habría culminado con su misión, se acerco hacia la gran ventana que se hallaba en el descansillo de las escaleras, miró hacia la pálida luna y empezó a transformarse. Sin más, sé abalanzo sobre ellos, Cuchillo cayó al suelo inconsciente, ella aprovechó para posarse encima de él para dar la magulladura final, cuándo se escucho un disparo en el silencio. Eva volvió la vista incrédula tras ella, allí estaba Alexander con una pistola sobre sus manos y antes de que callera al suelo fulminada, el parapsicólogo le dijo…….
_Balas de plata señorita, mucho gusto en haberla conocido.
Cuchillo despertó a la media hora de lo sucedido, Alexander le comento que si no hubiera disparado fueran muerto aquella noche todos, cabizbajo e incrédulo Cuchillo se agacho sobre el cadáver de su mujer, la beso y le dijo……Adiós Eva.

3 comentarios:

  1. Exelente relato de verdad que me encanto!!!

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  2. Gracias por tu comentario,¿te conozco?

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  3. Hola Hola si claro que me conoces soy ileana lo que pasa que me suscribi a tu blog desde mi otro correo , saludos. Que estes bien!

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